¿A qué lugar del mundo querés viajar para Navidad?

¿A qué lugar del mundo querés viajar para Navidad?

Se acercan las fiestas y en Retorno Nómade somos conscientes de que quizás quieras experimentar una manera alternativa de pasar la Navidad. La tradicional cena en familia puede resultar un poco tediosa cuando se repite año tras año. Por suerte, nuestro espíritu viajero nos permite soñar, y por qué no, vivenciar la Navidad en otras culturas, otras fronteras, otros mundos. Éstos son los lugares que hemos elegido para viajar y sentir una Navidad diferente.

Austria – Krampus, el villano de la Navidad 

Existe una navidad para los que se apasionan con personajes villanos y antiheroes. Como si no fuera castigo suficiente no recibir regalos de San Nicolás (o Santa Claus), en los territorios alpinos corre la leyenda de una criatura llamda Krampus, que captura y lleva en su bolsa a los niños traviesos. El folklore dice que se los lleva a las profundidades del infierno para devorarlos completamente.

Desde los primeros días de diciembre, varias personas llevan el disfraz de Krampus, vagando por las calles, para asustar niños. Así que si fuiste travieso y andás por Austria, cuando escuches el ruido de sus campanillas y cadenas… ¡Corré!

Venezuela – ¡Navidad sobre patines!

La Navidad en el país caribeño está muy relacionada con la religión, pero no tiene por qué ser aburrido. Ese día, los venezolanos llegan a la iglesia en patines, trineos, bicicletas. Incluso se cortan varias calles y avenidas para dar lugar a la circulación de patinadores y, claro, a las risas. Es una buena excusa para pedir unos patines nuevos como regalo.

Pasar Navidad sobre ruedas no es un fin en si mismo: se busca promover el festejo al aire libre. Es una buena oportunidad para descubrir la cultura venezolana y deleitarse con el sonido de su música folklórica. Mientras suenan la gaitas zulianas y se baila al ritmo de los aguinaldos, la gente disfruta de unos deliciosos tamales.

Gävle, Suecia – La quema de la cabra

¿Tentado por el fuego y la destrucción? En la localidad Sueca de Gävle, todos los años se construye una estatua de la cabra Yule, un símbolo navideño tradicional en la cultura escandinava, y que es considerado pagano. Esta versión gigante de la cabra Yule se construye con el inicio del adviento desde 1966, y se ha vuelto tradición destruirlo o incendiarlo en los días posteriores hasta Navidad.

Parece mentira, pero el propósito de su construcción no es vandalizarlo. Se construyeron cercos y se tomaron varias medidas, en vano, para evitarlo. Ante los reiterados fracasos, se decidió construirlo cercano a la estación de bomberos, ya que la causa más frecuente de destrucción es el incendio. También han recurrido a destrozarlo con patadas, colapsándolo e incluso chocando la escultura con un auto.

En los 52 años de historia que lleva esta tradición, la gran cabra de Yule sobrevivió solo 14 veces. ¿Sobrevivirá este año?

Perú – Esperanza, comida y fogatas en la playa

Como es costumbre, Perú no se queda atrás en términos gastronómicos. Haciendo eco a las mesas norteamericanas, es común que se prepare un pavo relleno de manzana, aunque en los pueblos generalmente se come lechón o cuis (sí, el roedor) asado con papa y cebolla. En Perú nunca falta la  papa. Y para bajar la comida, un buen trago de chocolate caliente, una tibia caricia para el paladar. Para el brindis, la clásica champaña. Sin dudas, un festín para los amantes de la comida.

Los festejos en las ciudades costeras se extienden a las payas, donde se acampa y se hacen reuniones en torno a una fogata. Como en esta época es verano, es una linda manera de aprovechar la noche, sobre todo en Lima y las playas del norte.

Y para los que desean seguir viajando, esta celebración de la Navidad es ideal. En los pueblos, la gente suele salir con una valija a la calle a dar una vuelta a la manzana: es una forma de pedir el deseo de que el año entrante esté repleto de viajes.

Guatemala – Quema del Diablo

Guatemala no se queda atrás en ritos y tradiciones incendiarias. Cada 7 de diciembre a las 18 horas, coincidiendo con la celebración de la Concepción, se organiza la Quema del Diablo, que consiste en quemar varios objetos en fogarones (fogatas).

Si tuviste un año pesado y sentís que estás cargado de malas energías, esta tiene que ser tu celebración. No solo se queman figurillas de papel en forma del diablo, simbolizando el mal, sino que también periódicos y cosas viejas o gastadas del hogar. El propósito: entregar a las llamas y deshacerse de envidias, malas experiencias, símbolos de rencores, y otras cosas que pueden considerarse “del diablo”.

 



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