Tapón del Darién, un obstáculo en el corazón de América

Tapón del Darién, un obstáculo en el corazón de América

Cruzar por tierra la frontera entre Panamá y Colombia significa adentrarse en una de las zonas más inhóspitas y peligrosas del mundo: el Tapón del Darién. Es un bloque de selva que se extiende a lo largo y ancho de la frontera de estos países y que proporciona un obstáculo para quien quiere cruzar, un desafío para algún aventurero, y un refugio para quien pretende esconderse. Atravesarlo implica adentrarse, durante días, en una selva húmeda, con vegetación frondosa y voluminosa, y enfrentarse a la posibilidad de lidiar con mafias.

Recorrer América por tierra es, sin dudas, una hazaña y una experiencia que todo viajero de alma debe soñar. El Tapón del Darién es la barrera más complicada para pasar; todas las carreteras mueren en sus dos extremos. Incluso la Ruta Panamericana, que une al continente de extremo a extremo, desde Alaska hasta Argentina, allí se interrumpe en un tramo de 100 km. Nuestros amigos, los viajeros del Bicho Canasto, se enfrentaron con este problema, y nos explicaron que existen formas de poder cruzar. Una de ellas es por avión. Para quienes viajen con vehículo, tendrán que hacerlo por barco. El problema es que estas opciones pueden costar varios miles de dólares, que quizás no estén contemplados en un presupuesto inicial. De ahí nace la agobiante disyuntiva: “Es un filtro muy grande para toda persona que quiera recorrer América completa. Cuando llegás acá, te das cuenta que tenés que tener la plata o te tenés que volver”, comenta Fede.

No es un camino entrañable. Quienes se adentran en el Tapón del Darién son, en su mayoría, gente que quiere evitar controles de frontera. Algunos de ellos son inmigrantes que quieren buscar una esperanza y una buena calidad de vida hacia el norte, con la mira en Estados Unidos. Las nacionalidades de estos migrantes en tránsito son múltiples, incluso muchos son refugiados de guerras civiles en Medio Oriente. La BBC entrevistó a algunos de ellos; una inmigrante ghanesa advierte “no lo haga. El Darién es el infierno”. El peligro más inminente de la selva es perder el rumbo. El paisaje de la zona es bastante monótono por lo que puede ser muy fácil hacerlo en los, al menos, 4 días de caminata. Una de las pistas que pueden ayudar a indicar que el camino tomado es el correcto es el hito Palo de Letras, una especie de obelisco o torre rústica que señaliza la frontera entre Panamá y Colombia.

Tapón del Darién hito palo de letras
Hito Palo de Letras

Otros peligros ajenos a la naturaleza yacen en el interior del Tapón del Darién. La inmigración ilegal dio lugar a la instalación de mafias que intentan sacar provecho de las personas en situaciones vulnerables. Incluso se las relacionó con el tráfico de órganos. Al ser una frontera sin controles, el narcotráfico también ha crecido en la zona. A pesar de ser este bloque de selva, en apariencias, tierra de nadie, hay operativos de seguridad. Las fuerzas militares panameñas tienen cada vez más presencia en la zona para contrarrestar la delincuencia. Aún así no son el único grupo armado en la región. Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), aprovecharon el refugio natural que les proveía la selva para comandar sus operaciones. Tras su cese de actividad, en 2017, han aparecido testimonios de que otros grupos armados han estados queriendo asentarse allí y ocupar su lugar.

No todo en el Tapón del Darién es delincuencia y peligro. También hay comunidades establecidas que viven allí, aisladas. Pueblos como Boca de Cupe y Paya, de hasta 800 personas, son agricultores e intentan vender sus cultivos, aunque no siempre se puede. Dependen de sus botes y lanchas para poder trasladarse y concretar las ventas, lo cual se dificulta en el verano por la sequía de los ríos. René Alvarado, agricultor de Boca de Cupe, piensa que la prolongación de una carretera mejoraría su vida. El proyecto lleva 50 años en boca de las autoridades, y aún no se ha resuelto como sortear la selva. “Yo pienso que la carretera es progreso, y que un área como Darién sin carretera es fatal”, expresa René.

Tapón del Darién

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Mirá otro post de Retorno Nómade.



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